NVDA
NonVisual Desktop Access — lector de pantalla libre para Windows
Lector de pantalla gratuito y de código abierto para Windows, uno de los más usados del mundo. Es la herramienta de referencia para comprobar a mano si una web se puede usar sin ver la pantalla.
Qué es NVDA
NVDA son las siglas de NonVisual Desktop Access. Es un lector de pantalla para Windows: un programa que convierte en voz —o en braille, si hay una línea braille conectada— lo que aparece en la pantalla, y que permite manejar todo el ordenador con el teclado, sin ver nada.
Lo desarrolla NV Access, una organización australiana sin ánimo de lucro, y es gratuito y de código abierto. Ese detalle no es anecdótico: durante años la única alternativa seria en Windows costaba lo que un ordenador de gama media, así que el acceso a la informática dependía literalmente de poder pagar una licencia. NVDA rompió esa barrera y hoy es uno de los lectores de pantalla más usados del mundo.
Además se instala en minutos y existe una versión portable que se ejecuta desde un pendrive sin instalar nada. Eso lo convierte también en la herramienta de referencia para que un equipo de desarrollo compruebe su propio trabajo sin pedir permisos ni presupuesto.
Cómo funciona
Un lector de pantalla no «mira» la página: recorre el árbol de accesibilidad
que el navegador construye a partir del HTML. Por eso el marcado importa tanto.
Un <button> se anuncia como botón y se activa con Intro o con espacio; un
<div> al que le han puesto un onclick no se anuncia como nada y, para NVDA,
no existe.
Dos conceptos que conviene entender antes de probar nada:
- Modo exploración: el modo por defecto al navegar por una web. Las flechas
recorren el contenido y las teclas de letra son atajos de navegación
rápida —
Hsalta al siguiente encabezado,Kal siguiente enlace,Da la siguiente región,Ta la siguiente tabla,1-6a encabezados de ese nivel—. - Modo formulario: se activa solo al entrar en un campo de texto, para que las letras se escriban en lugar de funcionar como atajos.
Esa navegación por atajos explica un comportamiento que sorprende a quien nunca
ha visto usar un lector: casi nadie escucha una página de principio a fin. Se
salta de encabezado en encabezado hasta encontrar la sección que interesa,
igual que quien ve la pantalla recorre los titulares con la vista. Por eso una
página con seis <h1> o con encabezados elegidos por su tamaño de letra en vez
de por su jerarquía es tan difícil de recorrer: destroza el índice.
Hay un atajo que resume el estado de una página mejor que cualquier informe:
NVDA+F7 abre la lista de elementos, con todos los encabezados, enlaces y
regiones del documento. Si en esa lista hay quince enlaces que ponen «Leer
más», ya sabes lo que hay que arreglar.
Qué revela una prueba con NVDA
Las herramientas automáticas detectan lo que se puede detectar por reglas: un
alt que falta, un contraste insuficiente, un label desconectado de su campo.
Está muy bien y hay que pasarlas siempre, pero eso no es la accesibilidad
completa. Lo que solo se ve escuchando es esto:
- Si el texto alternativo describe de verdad la imagen o es el nombre del archivo.
- Si el orden en que se lee el contenido coincide con el orden visual, o si el CSS ha reordenado columnas y la lectura sale desordenada.
- Si un mensaje de error de un formulario se anuncia al aparecer o se queda en pantalla, mudo.
- Si al abrir una ventana modal el foco entra dentro o se queda detrás.
- Si un enlace se entiende fuera de contexto. Escuchados en fila, quince «Leer más» son quince destinos idénticos e indistinguibles.
- Si los
aria-labelque alguien puso con buena intención están tapando el texto real del botón.
Es una prueba que cualquiera puede hacer y sacarle valor a la primera pasada: enciende el lector, apaga el monitor y trata de completar una tarea —encontrar el teléfono, enviar el formulario, terminar la compra—. Si no puedes, tienes apuntado por dónde empezar. Eso sí, conviene saber de antemano que existe el modo exploración y que las letras son atajos: sin ese detalle es fácil atribuir a la página lo que en realidad es desconocimiento de la herramienta.
Lo que he aprendido de esto
Voy a ser claro con una cosa, porque en accesibilidad la honestidad importa más que el resultado: este sitio no se ha probado con un lector de pantalla real, y así consta en su declaración de accesibilidad. Se ha revisado el marcado, el contraste, la navegación con teclado y la semántica, pero la prueba con NVDA no forma parte de lo verificado. Prefiero decirlo a inflar una declaración, que es un error que me he encontrado en decenas de auditorías y que convierte un problema técnico en un problema de credibilidad.
Lo que sí he visto, en veintiún años de marketing online y en unas cuantas presentaciones a clientes donde alguien ha usado un lector de pantalla delante de todos, es qué pasa cuando un equipo escucha su web por primera vez. Siempre ocurre lo mismo: se descubren en diez minutos cosas que llevaban años ahí y que ninguna revisión visual había detectado. El menú que se lee tres veces porque está duplicado para móvil y escritorio. El carrusel que se anuncia sin parar. El icono de teléfono que se lee como «gráfico 3». Ninguna de esas cosas aparece en un informe automático.
Por qué le importa a un negocio
Porque es la forma más barata de saber si tu web funciona para el público que no la ve. No hay licencia, no hay contrato y no hace falta contratar a nadie para la primera pasada: descargas el programa y en media hora sabes si tu formulario de contacto se puede rellenar sin ver la pantalla.
Y porque lo que se descubre escuchando casi siempre beneficia también a quien sí ve. Encabezados con jerarquía real, enlaces con texto descriptivo, botones que son botones, mensajes de error que dicen qué ha fallado. Es exactamente la misma lista que mejora la comprensión de la página para un buscador, que tampoco ve el diseño y también lee la estructura.
Un matiz importante: probar con NVDA no sustituye probar con personas usuarias reales. Alguien que lleva años usando un lector de pantalla se mueve a una velocidad y con unos atajos que un principiante no imagina, y detecta fricciones que a ti se te escapan. La prueba propia es el primer filtro, no el certificado.
Errores frecuentes
Probar con el lector sin saber que existe el modo exploración. La primera pasada la puede hacer cualquiera, pero si desconoces que las flechas recorren el contenido y que las letras son atajos de navegación, vas a interpretar tu propia torpeza como un fallo de la página. Media hora con el manual de NV Access ahorra mucho ruido.
Comprobar solo con un lector y dar por buena la web. NVDA y otros lectores interpretan el mismo HTML de formas ligeramente distintas. Lo que funciona en uno puede fallar en otro; y en móvil el escenario es otro completamente distinto.
Escribir marcado «para el lector de pantalla». Textos ocultos, aria-label
por todas partes o avisos que solo se anuncian en voz. Si una información es
necesaria, es necesaria para todo el mundo: va visible en la página.
Confundir escuchar la página con auditarla. Una prueba propia detecta los fallos gordos. No sustituye una evaluación con los criterios de WCAG en la mano ni las pruebas con personas usuarias reales.
Declarar que se ha probado con lector de pantalla cuando no es cierto. Es la línea que separa una declaración de accesibilidad útil de una que no vale nada. Si no se ha hecho, se dice.
Términos relacionados
- lector de pantalla programa que lee la pantalla en voz alta
- tecnología de apoyo herramientas que permiten usar la web con una discapacidad
- WCAG Web Content Accessibility Guidelines — Pautas de Accesibilidad para el Contenido Web
- texto alternativo la descripción escrita de una imagen
- foco visible ver siempre dónde estás al navegar con el teclado
- código abierto software cuyo código puede verse y modificarse